29.8.07

esto no camina no camina no camina

puto puto puto puto puto y entonces así no se puede seguir fuck fuck fuck fuck fuck y entonces van a presenciar el momento exacto en el que el pibe pega el *volantazo* ahí viene ahí está

*troc*

oia y esto qué es qué es este paisaje

?

27.8.07

Arrojar al mar un mensaje en una botella es una acción con escasas posibilidades de llegar a buen término. Aún si se librara de las amenazas que la acechan -roturas, filtraciones, etc.- la botella podría flotar indefinidamente en el océano, a la deriva. Y si al fin llegara a las manos de alguien, el mensaje podría ser incomprendido o sencillamente ignorado.

X arroja al mar una botella con un mensaje dirigido a un único destinatario, L: sólo L podría entenderlo. Pero X no sabe si L existe ni, en caso de que existiera, si acaso en verdad no se trata sino de N, o M, o Ñ...

La pregunta es: aún si la ejecutara en forma periódica -como efectivamente lo hace- ¿cuáles son las posibilidades de que la acción de X llegue a buen término?

A veces X tiene ganas de abandonar la tarea, pero no puede hacerlo. No sabe por qué.

24.8.07


Es posible, sin embargo, y la historia del Commonwealth proporciona ejemplos de ello, que aunque en realidad el sistema jurídico de la colonia sea ahora independiente de la madre patria, el sistema de esta última no reconozca este hecho. Puede ser todavía parte del derecho inglés que el Parlamento de Westminster ha retenido, o puede reconquistar jurídicamente, la potestad de legislar para la colonia; y los tribunales de Inglaterra pueden, si se presenta ante ellos un caso que implique un conflicto entre una ley de Westminster y una de la legislatura local, poner en práctica este modo de ver la cuestión. En este caso las proposiciones del derecho inglés parecen estar en conflicto con los hechos. El derecho de la colonia no es reconocido en los tribunales ingleses como lo que de hecho es: un sistema jurídico independiente, con su regla de reconocimiento última, de carácter local. Como cuestión de hecho habrá dos sistemas jurídicos, mientras que el derecho inglés insistirá en que sólo hay uno. Pero precisamente porque una de las afirmaciones es un enunciado de hecho y la otra una proposición de derecho (inglés), las dos no están lógicamente en conflicto. Para aclarar la situación podemos decir, si así lo preferimos, que el enunciado de hecho es verdadero y que la proposición de derecho es "correcta en el derecho inglés". Al considerar la relación entre el derecho internacional público y el derecho interno hay que tener presente distinciones similares entre la afirmación o negación fáctica de que existen dos sistemas jurídicos independientes, por un lado, y las proposiciones de derecho acerca de la existencia de un sistema jurídico, por otro. Algunas teorías muy extrañas deben su única plausibilidad a que no advierten esta distinción.


Herbert Lionel Adolphus Hart. Harrogate, England, July 8, 1907 - London, England, December 19, 1992.

H.L.A. Hart, The concept of law, 1961. La cita pertenece a la brillante traducción de Genaro Carrió,
El concepto de derecho, Abeledo-Perrot, Buenos Aires, 1963; cap. VI "Los fundamentos de un sistema jurídico" pp. 150/51.

23.8.07

Viene en menos de un mes y aún no tengo entradas. Esto no camina no camina no camina.



Ute Lemper, I`m a stranger here myself, "One touch of Venus" (1943); Kurt Weill, Ogden Nash & Sidney Perelman. Una versión espectacular en Ute Lemper sings Kurt Weill, 1990.

21.8.07

fact #5

*Amo* Farmacity. Onda que deberían ponerle farmacuti.

17.8.07

Hoy, ocho años después, sigo sin poder creer que todo lo que me queda de vos sea esto.

15.8.07

13.8.07


Mi unicornio azul, por fin te encontré. ¿Por dónde andabas? ¿Con quien estabas? ¿Y qué hacías allí? Mi unicornio azul, por fin te encontré. Tuve que pagar mucho dinero para averiguar tu paradero, mi unicornio azul, por fin te encontré. Las flores que dejaste no me decían por donde te rajaste y si algún día por ellas volverías a mi casa, desagradecido! Te fuiste sin decir si vendrías a cenar. Mi unicornio azul, por fin te encontré ¿Qué te hago de comer? ¿Querés café? Contame cómo te fue. ¿Por dónde andabas? ¿Con quien estabas? ¿Y qué hacías con él? ¿Por qué no estabas aquí? ¿Con quien andabas allí? Yo te esperaba aquí, pedazo de hipopótamo pintado con un cuerno regalado que de lejos se te ve, y por eso al fin te encontré en mi catalejo: te vio de lejos, y yo perplejo te veía el entrecejo oscurecido por la sombra de tu cuerno desparejo. Mi unicornio azul, por fin te encontré. Algunos se preguntan por qué sos azul, y otros se preguntan por qué, siendo azul, sos un unicornio, mi unicornio azul. No se que hacer contigo, mi unicornio azul, no se que hacer contigo: si ponerte en penitencia o de pronto marcarte en el carnet una inasistencia. Mi unicornio azul, por fin te encontré. Solo que aún no comprendo por qué estas verde. Mi unicornio azul, por fin te encontré. No me dijiste a donde fuiste. Podría torturarte para obligarte a confesarte pero no, porque yo no estoy de acuerdo con la tortura. Mi unicornio azul, por fin te encontré. Ahora tengo algo para mostrarles a mis amigas: mi unicornio azul; ahora mis amigos ya no pueden decir que soy un mentiroso. Los voy a llamar y les voy a decir que vengan a mirar cómo era cierto que en el fondo de mi casa hay un unicornio azul. Mi unicornio marrón, mi unicornio gris, amarillo, rojo, turquesa, lila, verde luz.

Leo Masliah, La recuperación del unicornio, Zanguango, 1996. Aunque me parece que originalmente estaba en un disco anterior.

10.8.07

Leía este comentario de Amperio Sensei en un post de mi amigo Crimipaste

(...) la relación entre la música y el fútbol es proverbial. Y si hay una cosa que no puedo entender es que los uruguayos no sean campeones de todo. Si yo fuera uruguayo y jugador y me ponen, antes de ir a jugar, el tema "Cuando juega Uruguay" voy y gano lo que hay que ganar o vuelvo derrotado y ahí nomás me hago el hara-kiri.

y recordé que hace tiempo mi querida p de pau hizo una observación similar -aunque no limitada al fútbol- respecto de los japoneses, luego de escuchar el Kimi ga Yo (君が代). ¿Qué se puede esperar entonces de un pueblo que creció escuchando God Save the Queen, Pomp and Circumstance, Rule Britannia y lo que sigue?



Jerusalem, text by William Blake (1757-1827), music by Charles Hubert Hastings Parry (1848-1918), arrangement by Sir Edward William Elgar (1857-1934).

7.8.07

boceto de guión para telefilm: otra escena

Una noche fría de invierno X se acuesta a dormir con el ruido de la ciudad como fondo y despierta rodeado de un silencio que hacía mucho no escuchaba, en un lugar a la vez desconocido y familiar. Al cabo se da cuenta de que ha retrocedido en el tiempo aproximadamente doce años, si bien conserva intactos todos sus recuerdos y experiencias posteriores. Las escenas siguientes nos muestran a X aprendiendo a reconocer a su familia, sus amigos, los lugares y las rutinas diarias. Se producen situaciones angustiosamente divertidas.

Esa noche, en una fiesta, X reencuentra por primera vez a W, tan hermosa como la recordaba. Pero X sabe
todo lo qué podría suceder y por lo tanto evita repetir lo que hizo en aquella ocasión. Sin embargo de una manera u otra ambos se buscan y acaban encontrándose. A pesar de ello X toma consciencia de que con cierto esfuerzo tal vez pueda evitar que suceda aquello cuyo desenlace conoce... pero no. X vuelve a hacer libremente lo que estaba predeterminado: elige a W -un planteo lamentablemente spinoziano, como diría mi amigo filósofo que simpatiza con los analíticos anglosajones. Pero ahora tengo la respuesta preparada: esto es un telefilm.

X despierta una mañana fría de invierno y en la escena siguiente lo vemos parado en la vereda, inmóvil, bajo el polvo que cae de una obra cercana.

2.8.07

¿Cómo calificarías una tarde que comienza con un chofer de colectivo tratando de amputarte un brazo a fuerza de frenadas y una señora que intenta hacerte una apendicectomía con un paraguas; sigue con la espera a un yesero1 que luego de dejarte plantado ya dos veces aparece una hora tarde y al ver el trabajo dice "no, yo molduras no hago" cuando por teléfono le explicaste claramente que necesitabas una mol-du-ra; una tarde en la que después, para llegar a la oficina de correo antes de que cierre, te tomás un taxi y apenás subís el conductor primero te suelta un "pero vos tenés un pedo atómico pibe" porque en lugar de decirle que vas a Montes de Oca y Suárez le decís Montes de Oca y Sáenz, y luego le ladra a cada auto y semáforo que ose perturbarlo. Pero al fin llegás, justo a tiempo, a la oficina que inexplicablemente no es la que queda a dos cuadras de tu casa sino una que está a treinta, a la que vas a reclamar un envío2 cuyo aviso te dejaron 48 horas atrás y te dicen que no, que no lo tienen, que no saben dónde, que tal vez el cartero, que si querés llames al centro de atención al cliente para que te informen o tomen la queja; una tarde que continúa en una peluquería que no es la de siempre y en donde sos bienvenido por una enorme e inesperada travesti que te corta el pelo muy bien; una tarde que termina3 cuando llegás a tu casa con ganas de llorar porque te das cuenta de que últimamente la mayoría de tus tardes, de tus días, son más o menos así? ¿Cómo, eh?

1. A quien llamaste porque el albañil que originalmente iba a hacer el trabajo también te dejó plantado. Pero eso ocurrió otra tarde.
2. Que es la segunda vez que te hacen: la primera fue devuelto al remitente porque el cartero nunca se dignó a pasar por tu domicilio. Pero eso ocurrió otra tarde.
3. En realidad ocurren un par de cositas más que no contás para que no crean que estás exagerando.

1.8.07

no hay excusas


El DVD a $ 14,90 en puestos de diarios y revistas.